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En Nombre De Allah, el  Misericordioso, el Clemente.

 

“¡Hombres! Adorad...”1

           

Si quieres entender cómo la gran ganancia y felicidad recae en la adoración, y cómo la gran pérdida y ruina recaen en el vicio. Escucha y presta atención a la siguiente historia la cual está en forma de comparación:

 

Una vez, dos soldados recibieron la orden de viajar a una lejana ciudad. Ellos partieron viajaron juntos hasta que el camino se bifurcó. En la bifurcación había un hombre, que les dijo: “el camino de la derecha no causa ninguna pérdida, y nueve de cada día personas que lo toman reciben una gran ganancia y experiencia fácilmente. Mientras que el camino de la izquierda no produce ninguna ventaja y nueve de cada diez de sus viajeros obtienen una pérdida. Pero los caminos son de la misma longitud y sólo hay una diferencia: Aquellos que toman el camino de la mano izquierda el cual no tiene reglas ni autoridad, viajan sin equipaje ni armas. Ellos se sienten aparentemente ligeros y engañosamente cómodos. Mientras que aquellos viajeros del camino a mano derecha, el cual está bajo orden militar, están obligados a llevar una bolsa completa de raciones nutritivas que pesa cuatro kilos más o menos y un magnífico rifle de alrededor de dos kilos que vencerá y derrotará a cualquier enemigo...”

 

Después de que los dos soldados hubieron escuchado lo que el hombre instruido decía, el afortunado tomó el camino de la derecha. El cargó un peso de diez kilos en su espalda, pero su corazón y su espíritu se salvaron de cientos de kilos de miedo y de sentirse en compromiso con los demás. Para el otro, desafortunado, soldado, el dejó el arma. No quiso someterse al orden, y se fue por la izquierda. Fue liberado de soportar la carga de diez kilos, pero su corazón fue oprimido por miles de kilos de endeudamiento, y su espíritu encontró innumerables miedos. El emprendió su camino mendigando a todos y temblando ante cada cosa y cada evento hasta que alcanzó su destino. Y allí fue castigado como un rebelde y un desertor.

 

En cuanto al soldado que amaba la disciplina militar y cuidaba su valija y arma, tomó tranquilo el camino de la derecha, en su camino no fue obligado por nadie, no tuvo miedo de nadie, y  con un corazón despreocupado y consciente llegó a la ciudad que estaba buscando. Allí fue recibido con una merecida recompensa como un honorable soldado que ha llevado a cabo su tarea bien.

 

Y entonces, Oh Alma rebelde, uno de aquellos viajeros representa a aquellos que se rinden a la Ley Divina, mientras que el otro representa la rebeldía y a aquellos que siguen sus propios deseos. El camino es el de la vida, que comienza en el mundo del Espíritu, pasa a través de la tumba y nos lleva hacia el Más Allá. La valija y el arma son la adoración y el miedo a Allah. Hay una aparentemente carga en la adoración, pero es un alivio  y descanso indescriptible. Ya que los rezos prescritos de los adoradores declaran: “Soy testigo que no hay más dios que Allah.” Esto significa que desde que él es creyente y dice, “No hay otro Creador y Señor que Él. Los males y los beneficios están en Su mano; es el Todo Sabio, Él no hace nada en vano, y Él es Todo Clemente; Su generosidad y misericordia son abundantes,” él encuentra la puerta del tesoro de la misericordia en cada cosa. Y llama con su súplica. Además, él ve que cada cosa está subyugada a la orden de su propio Señor, entonces se refugia en Él. Coloca su confianza en Él y confía en Él y es fortificado contra cada desastre; su creencia le da una completa confianza.

 

Además, como con cada verdadera virtud, la fuente del coraje es la creencia en Allah, y adoración. Y como con cada exceso la fuente de la cobardía es el extravío.

 

De hecho, para un adorador con un corazón verdaderamente iluminado, es posible que si incluso el globo terráqueo se convirtiese en una bomba y explotase no se asustaría. Él podría ver esto con  maravilloso placer como una maravilla del Poder del Eternamente Clamado. Pero cuando un famoso filósofo perverso con una mente muy lúcida pero sin corazón vio un cometa en el cielo, él tembló en la tierra  y exclamó ansiosamente: “¿Acaso el cometa no chocará con la tierra?” (Un día, los norteamericanos asustadísimos de una estrella fugaz que apareció en el cielo, abandonaron sus hogares durante las horas de la noche)

 

Sí, a pesar de que el hombre necesita innumerables cosas, el capital que el hombre tiene no es nada. El hombre está permanentemente expuesto a los desastres, por eso su poder es, de igual modo, nulo. Simplemente la extensión de su capital y su poder llega tan lejos como sus manos puedan alcanzar. Aún así, sus esperanzas, deseos, dolores y angustias llegan tan lejos como el ojo y la imaginación puede alcanzar. Cualquiera que no esté totalmente ciego puede ver y entender entonces qué grande es la ganancia, felicidad, y generosidad para el espíritu humano que es entonces impotente y débil, y que la necesidad y el deseo, son adoración, afirmación de la Unidad de Allah, y confianza en Allah y sumisión a  Él.

 

            Es obvio que el camino seguro es preferible antes que el peligroso, incluso si la posibilidad de su seguridad es una de diez. Pero en el camino de la adoración, el cual es nuestro asunto ahora, hay nueve de cada diez posibilidades de alcanzar el tesoro de la eterna felicidad, así como estar seguro. Mientras que está establecido por el testimonio – que está en el grado de la conciencia – de innumerables expertos y sabios que además están sin ventaja, y  hasta el vicioso admite a esto, el camino del vicio y la disipación terminan en la eterna miseria. De acuerdo con los informes de aquellos que no han encubierto los misterios de la creación esto  es absolutamente cierto.

 

            En resumen: Así como en el Más Allá, la felicidad en este mundo también reside en la adoración y en ser un soldado para Allah Todo Poderoso. En tal caso nosotros deberíamos decir constantemente: “Las alabanzas sean a Allah por otorgarnos la obediencia y el éxito” y tenemos que dar gracias por ser Musulmanes...

 

 

[1] La palabra árabe hadiz, que se traduce comúnmente al español como “tradición”, significa literalmente noticia, historia, comunicación o conversación, ya sea de un tema religioso o secular, histórico o reciente. En el Corán, esta palabra aparece en un contexto religioso (39:23, 68:44), secular o general (6:68), histórico (20:9) y actual o conversacional (66:3). El Profeta la utilizó en un sentido general, por ejemplo cuando dijo: “El mejor hadiz es el Corán.” (Bujari). Sin embargo, según los Muhaddithin (sabios del hadiz) la palabra se refiere a “lo que fue transmitido en base a la autoridad del Profeta, sus actos, dichos, aprobaciones tácitas o descripciones de su apariencia física.” Los juristas no incluyen, sin embargo, este ultimo tema dentro de su definición (N. del T.).

 

 

[1] Recopilado por Muslim e Ibn Hanbal.

[1] Uno de los principales afluentes del río Nilo procede de las Montañas de la Luna; el principal afluente del Tigris procede de una cueva en Turquía, y uno de los principales afluentes del Eufrates procede de la ladera de una montaña en Diyadin. Está probado científicamente que las montañas son rocas que se formaron tras la solidificación de una materia líquida. Una de las glorificaciones que el Profeta dedicó a Dios –Glorificado sea Aquel que extendió el suelo sobre el líquido solidificado- es un testimonio de que la formación original de la Tierra fue así: una materia líquida se solidificó siguiendo la orden Divina y se convirtió en roca, y luego la roca se convirtió en suelo. En otras palabras, la materia líquida era demasiado blanda para que algo se asentara sobre ella, y la roca era demasiado dura para que pudieran desprenderse beneficios de ella. Así pues, el Sabio y Compasivo extendió el suelo sobre la roca y lo convirtió en un lugar habitable para los seres vivos.

 

Si quieres entender cómo la gran ganancia y felicidad recae en la adoración, y cómo la gran pérdida y ruina recaen en el vicio. Escucha y presta atención a la siguiente historia la cual está en forma de comparación:

 

Una vez, dos soldados recibieron la orden de viajar a una lejana ciudad. Ellos partieron viajaron juntos hasta que el camino se bifurcó. En la bifurcación había un hombre, que les dijo: “el camino de la derecha no causa ninguna pérdida, y nueve de cada día personas que lo toman reciben una gran ganancia y experiencia fácilmente. Mientras que el camino de la izquierda no produce ninguna ventaja y nueve de cada diez de sus viajeros obtienen una pérdida. Pero los caminos son de la misma longitud y sólo hay una diferencia: Aquellos que toman el camino de la mano izquierda el cual no tiene reglas ni autoridad, viajan sin equipaje ni armas. Ellos se sienten aparentemente ligeros y engañosamente cómodos. Mientras que aquellos viajeros del camino a mano derecha, el cual está bajo orden militar, están obligados a llevar una bolsa completa de raciones nutritivas que pesa cuatro kilos más o menos y un magnífico rifle de alrededor de dos kilos que vencerá y derrotará a cualquier enemigo...”


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